Químico y manufactura industrial
Proceso continuo, activos rotativos de alto valor y una normativa de seguridad que no admite improvisaciones. Es el terreno clásico de la fiabilidad, y también donde mejor se ve el efecto de una buena coordinación entre el programa de fabricación y el plan de mantenimiento: cada hora de parada tiene un precio conocido.

Lo que nos encontramos en este sector
Procesos continuos en los que la parada arrastra a toda la planta y tiene un coste horario muy elevado.
Zonas ATEX y equipos con requisitos específicos de mantenimiento y de intervención.
Máquina rotativa crítica —bombas, compresores, ventiladores, reductores— donde el predictivo tiene retorno real.
Grandes paradas plurianuales cuya planificación decide el resultado del ejercicio.
Programa de fabricación y plan de preventivo que se pisan, con la ventana de parada como campo de batalla permanente.
Instalaciones envejecidas con obsolescencia de repuestos y de sistemas de control.
Análisis del rendimiento de planta y de las pérdidas por arranque, transición y ajuste de proceso.
Coordinación entre el programa de fabricación y las ventanas de parada, con reglas pactadas y no negociadas cada semana.
Modelo organizativo por unidades autónomas y rutina de gestión diaria entre proceso, mantenimiento y calidad.
Estandarización de métodos operativos y Manual Operativo de Producción.
Optimización del almacén de materia prima y del inmovilizado asociado.
Implantación de RCM en los sistemas críticos y revisión de las estrategias de mantenimiento.
Planes de mantenimiento predictivo en máquina rotativa: vibraciones, termografía, aceites y ultrasonidos.
Análisis causa-raíz de averías repetitivas y de incidentes con consecuencias.
Evaluación técnica de obsolescencia y planes de renovación priorizados.
Preparación, planificación y control de grandes paradas.
Estudios eléctricos —selectividad, cortocircuito y arco interno— y cumplimiento reglamentario.
Implantación de sistemas MES/GMAO sobre un modelo de planta que represente el proceso real.
Integración con SCADA e instrumentación para condicionar el preventivo por horas efectivas de funcionamiento.
Monitorización en continuo de los activos críticos y disparo automático de la orden de trabajo.
Cuadro de mando conjunto de rendimiento de proceso, fiabilidad y coste.
Decisión previa sobre qué medir y dónde: instrumentar toda la planta no es una estrategia.
